El Valle de los Reyes, alguna vez conocido como el "Lugar de la Verdad", es un sitio a la vez de muerte y majestuosidad, con sus cañadas imponentes y su sol calcinante, donde los faraones y reyes del Antiguo Egipto buscaban la inmortalidad.
Ramsés II y Tutankamón fueron enterrados aquí, pero también un misterioso grupo de nobles, cuya tumba fue descubierta a principios del mes de febrero. BBC Mundo ha venido a averiguar en qué consiste el hallazgo.
Un trenecito verde y amarillo me lleva hasta la entrada del Valle de los Reyes, donde turistas de todas partes del mundo entran y salen de las tumbas, acompañados de guías multilingües.
Yo vengo con Ali, un empleado del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, quien me lleva directamente al lugar de las excavaciones.
La KV- 63
Las siglas corresponden a Valle de los Reyes en inglés (King's Valley) y el número indica que esta tumba viene después de la KV-62, mejor conocida como la de Tutankamón.
Tengo una cita con el descubridor, Otto Schaden, de la Universidad de Memphis, Estados Unidos, quien emerge de un pasadizo vertical por una escalera empinada y prende su pipa antes de saludarme.
El hallazgo se dio en diferentes etapas; la primera cuando dimos con la compuerta el año pasado, y la última ahora, que finalmente pudimos limpiarlo y dar con lo que hay dentro", le dijo a BBC Mundo.
"Tenemos unos siete ataúdes y aún no hemos podido ver las inscripciones, por lo que no sabemos el rango de los muertos. Hay varias vasijas y pensamos que contienen ofrendas alimenticias, pero lo sabremos bien dentro de tres semanas".
Le señalo que su descubrimiento, el 5 de febrero, significa que se rompió un hechizo de 84 años, cuando Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón.
"Es especial por varias razones", responde con entusiasmo. "Es muy satisfactorio haber encontrado la primera tumba desde 1922; es una sensación poco común el dar con un monumento que nadie ha visto en más de 3.200 años y eso es parte de la emoción de ser arqueólogo".
"El otro aspecto es el significado histórico, que conoceremos pronto y esperamos satisfaga a todo mundo", añade, mientras exhala el humo perfumado.
El Más Allá, abajo
Volteo a ver el agujero por donde entran y salen los obreros egipcios, vestidos con la tradicional túnica (galabeya) y turbante, que ayudan en la labor de limpieza.
Llega mi turno para descender y, como había acordado con las autoridades, debo abandonar en la superficie la cámara fotográfica de la BBC.
Para entrar a la tumba hay que bajar por una empinada escalera de madera, de unos 6 metros de profundidad, cuyas paredes están rodeadas de costales de piedra y arena. Medio minuto después me encuentro abajo... Polvo y oscuridad parcial.
Dos fotógrafos de la Universidad de Memphis y dos obreros egipcios me dan la bienvenida. Al fondo de la cámara oscura, distingo los siete sarcófagos.
Tres de ellos están en un estado de deterioro muy avanzado. "La acción de las termitas, u hormigas blancas, acumulada durante siglos", comenta Schaden.
Un rostro del Antiguo Egipto
Uno de los sarcófagos está por desintegrarse, pero la cara permanece intacta. Es una hermosa mujer de cabello negro, con grandes ojos y cejas delineadas con el maquillaje tradicional del Antiguo Egipto.
De otro sarcófago parcialmente abierto, alcanzo a ver un trozo de tela café, probablemente de parte del material utilizado para la momificación.
Hay también un ataúd de medio metro, que corresponde a un niño o niña.
Hace dos semanas el ejército de periodistas que llegó aquí a cubrir el hallazgo sólo pudo hacerlo a través de una rendija de 30 centímetros.
La pared que obstruía el acceso ha sido tirada recientemente por el equipo liderado por Schaden y me siento privilegiado de estar tan cerca de los ataúdes negros, que reposan aquí desde hace tres milenios.
"El que ríe último, ríe mejor", pienso.
Como si leyera mi pensamiento, Otto Schaden exclama: "Es cierto que la tumba no tiene oro como otras, y las termitas nos han dificultado la labor, pero es una tumba poco común. De hecho, mientras respondemos a todas las preguntas, no se permitirá el acceso a turistas".
Más acertijos
En las inmediaciones del Valle de los Reyes, me he dado cita con José Manuel Galán, egiptólogo y director de la misión española en Luxor.
Cada día hay más interrogantes. ¿Qué hacen los nobles allí?, ¿quién los ha enterrado?, ¿por qué los ataúdes están como abandonados?
José Manuel Galán, egiptólogo español
Su trabajo de excavación en Drabu el Naga consiste en dos tumbas de la dinastía XVIII, o sea durante el reino de Hatshepsut, alrededor del 1500 a.C.
Él también ha visto la KV-63: "La tumba probablemente es de finales de la dinastía XVIII, contemporánea al famoso rey Tutankamón, debido a que los sarcófagos son de color negro con las facciones de la cara e inscripciones en amarillo, típicos de esa época".
Le pregunto cuál es la importancia de la K-63 para la comunidad de egiptólogos.
"Hace muchos años que no se producía un hallazgo importante, y hoy en día nos dedicamos principalmente a la conservación y restauración", responde.
"Además parece ser un enterramiento de nobles y no de reyes, pero lo cierto es que cada día hay más interrogantes. ¿Qué hacen los nobles allí?, ¿quién los ha enterrado?, ¿por qué los ataúdes están como abandonados?".
"Esperamos una clave de los arqueólogos de la Universidad de Memphis en un par de meses", dice el egiptólogo español.
Pozo sin fondo
Egipto tiene aún muchas sorpresas escondidas bajo sus arenas, y para muchos es como un pozo arqueológico sin fondo.
Pero el pozo no sólo encierra tesoros.
Eso le parece fascinante al egiptólogo José Manuel Galán.
"Lo bueno de Egipto es que hay mucha información interesante, inscripciones sobre la vida cotidiana y las relaciones personales".
"Es como bucear en una sociedad que existió hace 3.500 años y eso es impresionante".
viernes, 15 de enero de 2010
La cara de Cleopatra y Marco Antonio
Cleopatra y Marco Antonio, una de las parejas más románticas de la historia, no eran tan bellos como se creía, afirman los expertos.
Un pequeño denario de plata romano, de 2.000 años de antigüedad, muestra a la reina egipcia con mentón puntiagudo, labios finos y una nariz prominente.
Mientras, su amante y general romano aparece en el reverso de la moneda con ojos saltones, cuello grueso y nariz aguileña.
La moneda, del año 32 A.D., forma parte de una colección de la Sociedad de Anticuarios de Newcastle en el Reino Unido, que estaba siendo estudiada para una exposición en un museo del norte de Inglaterra.
Carismática
La directora asistente de los museos arqueológicos de la Universidad de Newcastle, Clare Pickersgill, afirmó que "la imagen popular que tenemos de Cleopatra es de una reina bella adorada por políticos y generales romanos".
"No obstante, investigaciones recientes parecen estar en desacuerdo con esa imagen", dijo.
Según la directora de museos arqueológicos de esta universidad, Lindsay Allason-Jones, "los escritores romanos nos dicen que Cleopatra era inteligente y carismática y que tenía una voz seductora, pero hay que resaltar que no mencionan su belleza", añadiendo que su fama de mujer bella es reciente.
Cleopatra aparece en una cara de la moneda con la inscripción Cleopatra Reginae regum filiorumque regum, que significa "Por Cleopatra, Reina de reyes y los hijos de reyes".
Al reverso aparece la imagen de Marco Antonio con la inscripción Antoni Armenia devicta que quiere decir "Para Marco Antonio, habiendo sido eliminada Armenia".
La universidad espera que se descubran más tesoros antes de la apertura del nuevo museo, prevista para 2009.
La moneda será exhibida en el museo Shefton de la Universidad de Newcastle a partir del 14 de febrero.
Un pequeño denario de plata romano, de 2.000 años de antigüedad, muestra a la reina egipcia con mentón puntiagudo, labios finos y una nariz prominente.
Mientras, su amante y general romano aparece en el reverso de la moneda con ojos saltones, cuello grueso y nariz aguileña.
La moneda, del año 32 A.D., forma parte de una colección de la Sociedad de Anticuarios de Newcastle en el Reino Unido, que estaba siendo estudiada para una exposición en un museo del norte de Inglaterra.
Carismática
La directora asistente de los museos arqueológicos de la Universidad de Newcastle, Clare Pickersgill, afirmó que "la imagen popular que tenemos de Cleopatra es de una reina bella adorada por políticos y generales romanos".
"No obstante, investigaciones recientes parecen estar en desacuerdo con esa imagen", dijo.
Según la directora de museos arqueológicos de esta universidad, Lindsay Allason-Jones, "los escritores romanos nos dicen que Cleopatra era inteligente y carismática y que tenía una voz seductora, pero hay que resaltar que no mencionan su belleza", añadiendo que su fama de mujer bella es reciente.
Cleopatra aparece en una cara de la moneda con la inscripción Cleopatra Reginae regum filiorumque regum, que significa "Por Cleopatra, Reina de reyes y los hijos de reyes".
Al reverso aparece la imagen de Marco Antonio con la inscripción Antoni Armenia devicta que quiere decir "Para Marco Antonio, habiendo sido eliminada Armenia".
La universidad espera que se descubran más tesoros antes de la apertura del nuevo museo, prevista para 2009.
La moneda será exhibida en el museo Shefton de la Universidad de Newcastle a partir del 14 de febrero.
La madre de Cleopatra "era africana"
Cleopatra, la última reina de Egipto, era mitad africana, según asegura un equipo de arqueólogos que participó en un documental la BBC que cree haber hallado la tumba de su hermana.
Cleopatra, conocida por su belleza, era descendiente de Ptolomeo, el general macedonio que gobernó Egipto tras Alejandro Magno.
Pero los restos de la hermana de la reina, la princesa Arsínoe encontrados en Éfeso, Turquía, indican que su madre tenía un esqueleto "africano".
El descubrimiento, descrito por los investigadores como "sensacional", fue realizado por Hilke Thuer, de la Academia Austriaca de las Ciencias.
"Es único en la vida de un arqueólogo encontrar la tumba y el esqueleto de un miembro de la dinastía Ptolemaica".
"El hecho de que Arsínoe tuviera una madre africana es sensacional y nos aporta una nueva visión sobre la familia de Cleopatra".
Ambas vivieron en un periodo turbulento, mientras el imperio romano se estaba apoderando del Mediterráneo.
Julio César y Marco Antonio
Cleopatra estableció alianzas con el emperador romano Julio César y, tras el asesinato de éste, con su colaborador, el general Marco Antonio, con quien se casó.
Lea: La cara de Cleopatra y Marco Antonio
"Los tres son iconos de la historia", señaló el arqueólogo Neil Oliver, quien presenta el documental de la BBC en el que se da a conocer el hallazgo.
"Resulta difícil recordar que eran personas reales y no las figuras semi míticas interpretadas por Richard Burton y Elizabeth Taylor. Fue difícil enfrentarse a ellos como seres humanos", señaló Oliver.
"Mientras estaba en el laboratorio manipulando los huesos de la hermana de Cleopatra, consciente de que en su vida había conocido a la reina e incluso a Marco Antonio y Julio César, se me puso la piel de gallina".
Según los historiadores, existía una gran rivalidad entre las dos hermanas e incluso afirman que Cleopatra ordenó asesinar a Arsínoe.
Cleopatra, conocida por su belleza, era descendiente de Ptolomeo, el general macedonio que gobernó Egipto tras Alejandro Magno.
Pero los restos de la hermana de la reina, la princesa Arsínoe encontrados en Éfeso, Turquía, indican que su madre tenía un esqueleto "africano".
El descubrimiento, descrito por los investigadores como "sensacional", fue realizado por Hilke Thuer, de la Academia Austriaca de las Ciencias.
"Es único en la vida de un arqueólogo encontrar la tumba y el esqueleto de un miembro de la dinastía Ptolemaica".
"El hecho de que Arsínoe tuviera una madre africana es sensacional y nos aporta una nueva visión sobre la familia de Cleopatra".
Ambas vivieron en un periodo turbulento, mientras el imperio romano se estaba apoderando del Mediterráneo.
Julio César y Marco Antonio
Cleopatra estableció alianzas con el emperador romano Julio César y, tras el asesinato de éste, con su colaborador, el general Marco Antonio, con quien se casó.
Lea: La cara de Cleopatra y Marco Antonio
"Los tres son iconos de la historia", señaló el arqueólogo Neil Oliver, quien presenta el documental de la BBC en el que se da a conocer el hallazgo.
"Resulta difícil recordar que eran personas reales y no las figuras semi míticas interpretadas por Richard Burton y Elizabeth Taylor. Fue difícil enfrentarse a ellos como seres humanos", señaló Oliver.
"Mientras estaba en el laboratorio manipulando los huesos de la hermana de Cleopatra, consciente de que en su vida había conocido a la reina e incluso a Marco Antonio y Julio César, se me puso la piel de gallina".
Según los historiadores, existía una gran rivalidad entre las dos hermanas e incluso afirman que Cleopatra ordenó asesinar a Arsínoe.
Una dominicana en busca de Cleopatra
27 de mayo de 2009
La audacia de una joven dominicana fascinada con Cleopatra podría conducir al hallazgo arqueológico más importante del siglo XXI.
La arqueóloga Kathleen Martínez asegura que descubrió el lugar donde podría estar enterrada Cleopatra VII tras estudiar los detalles sobre la muerte de la última reina de la dinastía Ptolemaica.
Martínez dirige la misión del equipo de arqueólogos que ha encontrado suficiente evidencia para concluir que las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio podrían estar debajo del templo de Taposiris Magna, en las afueras de Alejandría, en Egipto.
Según la versión más extendida, Cleopatra se quitó la vida en el año 30 AC tras hacerse picar por una cobra egipcia (áspid), pero antes de morir designó el lugar en que sería enterrada junto a su amante, Marco Antonio, que ya se había suicidado tras ser derrotado por Octavio en su lucha por dominar el Imperio Romano.
Tras los pasos de Isis y Osiris
La científica dominicana creyó desde un primer momento que la reina seleccionó un templo en Alejandría dedicado a la diosa egipcia Isis.
"Llegué a esa conclusión porque comprendí que la picadura del áspid tenía un sentido religioso y que la muerte de ella estaba relacionada con un acto religioso que se inicia con la serpiente y concluye necesariamente con el entierro de ella en un templo", explicó Martínez a BBC Mundo.
Ya por los hallazgos logrados hemos podido cambiar preconceptos sobre la arquitectura de los templos egipcios lo que permite a los arqueólogos buscar y explorar en los templos ya conocidos
Kathleen Martínez
La arqueóloga agregó que Cleopatra habría utilizado el templo para ser enterrada junto con su amante romano "para apoderarse de la leyenda de los dioses Isis y Osiris y convertirla en la de Marco Antonio y ella".
También llegó a la conclusión de que ese templo de Isis debía estar en la ciudad de Alejandría en Egipto, a donde se trasladó Martínez hace cinco años tras obtener el permiso del doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio.
En la antigua ciudad egipcia, la estudiosa de Cleopatra encontró ruinas de tres templos donde se adoraba a Isis en los tiempos antiguos.
"Llegué a este lugar (el templo de Taposiris Magna en las afueras de Alejandría) y entendí que estaba en el sitio que ella pudo haber escogido para enterrar a Marco Antonio", agregó Martínez.
Túneles y pasadizos
El Taposiris Magna era el templo más sagrado en su tiempo y fue construido por la dinastía griega de los Ptolemeos, que gobernó Egipto tras la muerte de Alejandro Magno.
Está localizado en el límite de la ciudad, "lo suficientemente lejos como para que los romanos que estaban en ese momento ya tomando control de Alejandría no pudiesen saber lo que estaba ocurriendo en sus adentros", indicó la arqueóloga.
Martínez estaba convencida de que, si su teoría era correcta, "en este templo que íbamos a excavar necesariamente teníamos que encontrar túneles y pasadizos y cámaras en el subsuelo".
Sin embargo, el doctor Hawass insistía en que su teoría era incorrecta ya que, según le dijo en aquel momento el funcionario, los pasadizos y túneles en los templos egipcios están construidos por fuera.
No obstante, la arqueóloga dominicana logró en 2005 que el Comité Permanente de 100 profesores universitarios de Egipto le diera dos meses para demostrar que sí habían túneles y pasadizos dentro del Taposiris Magna.
"Y casi a los dos meses de excavación, lo que es nada en términos arqueológicos, tuvimos la suerte de que encontramos la primera cámara subterránea", dijo Martínez a BBC Mundo.
De ahí en adelante su proyecto obtuvo el apoyo del gobierno ya que el descubrimiento revela que el lugar "es el primer templo egipcio que tiene ese tipo de estructura".
Lea también: "Sueño de una niña"
Importantes hallazgos
Martínez agregó que "en la actualidad tenemos más de 10 cámaras subterráneas, tenemos pasadizos a 35 metros de profundidad y un complejo completo de túneles que se entrelazan unos con otros y hacen el lugar sumamente interesante".
"Ya por los hallazgos logrados hemos podido cambiar preconceptos sobre la arquitectura de los templos egipcios lo que permite a los arqueólogos buscar y explorar en los templos ya conocidos", dijo con orgullo la científica dominicana.
Tras cerca de cuatro años de excavaciones, los descubrimientos de la expedición han ido en aumento, como la placa de fundación del templo -en 300 AC-, monedas con el rostro de reyes Ptolemeos como el de Cleopatra y de hasta Alejandro Magno, cuya tumba en Alejandría aún no se ha descubierto.
Pero el más importante de todos ha sido el hallazgo de un cementerio que para los arqueólogos "indica la presencia de una tumba real", afirmó Martínez.
La emoción que siente la dominicana por los resultados que ha logrado con su trabajo la delatan cuando habla sobre la satisfacción que sintió el día en que inició las excavaciones.
Pero confiesa que cuando encontraron la primera moneda "me sentí completamente conmovida y sobre todo porque el rostro que salía de esa moneda que tenía 2.000 años ahí bajo las arenas era el rostro de Cleopatra".
La audacia de una joven dominicana fascinada con Cleopatra podría conducir al hallazgo arqueológico más importante del siglo XXI.
La arqueóloga Kathleen Martínez asegura que descubrió el lugar donde podría estar enterrada Cleopatra VII tras estudiar los detalles sobre la muerte de la última reina de la dinastía Ptolemaica.
Martínez dirige la misión del equipo de arqueólogos que ha encontrado suficiente evidencia para concluir que las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio podrían estar debajo del templo de Taposiris Magna, en las afueras de Alejandría, en Egipto.
Según la versión más extendida, Cleopatra se quitó la vida en el año 30 AC tras hacerse picar por una cobra egipcia (áspid), pero antes de morir designó el lugar en que sería enterrada junto a su amante, Marco Antonio, que ya se había suicidado tras ser derrotado por Octavio en su lucha por dominar el Imperio Romano.
Tras los pasos de Isis y Osiris
La científica dominicana creyó desde un primer momento que la reina seleccionó un templo en Alejandría dedicado a la diosa egipcia Isis.
"Llegué a esa conclusión porque comprendí que la picadura del áspid tenía un sentido religioso y que la muerte de ella estaba relacionada con un acto religioso que se inicia con la serpiente y concluye necesariamente con el entierro de ella en un templo", explicó Martínez a BBC Mundo.
Ya por los hallazgos logrados hemos podido cambiar preconceptos sobre la arquitectura de los templos egipcios lo que permite a los arqueólogos buscar y explorar en los templos ya conocidos
Kathleen Martínez
La arqueóloga agregó que Cleopatra habría utilizado el templo para ser enterrada junto con su amante romano "para apoderarse de la leyenda de los dioses Isis y Osiris y convertirla en la de Marco Antonio y ella".
También llegó a la conclusión de que ese templo de Isis debía estar en la ciudad de Alejandría en Egipto, a donde se trasladó Martínez hace cinco años tras obtener el permiso del doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio.
En la antigua ciudad egipcia, la estudiosa de Cleopatra encontró ruinas de tres templos donde se adoraba a Isis en los tiempos antiguos.
"Llegué a este lugar (el templo de Taposiris Magna en las afueras de Alejandría) y entendí que estaba en el sitio que ella pudo haber escogido para enterrar a Marco Antonio", agregó Martínez.
Túneles y pasadizos
El Taposiris Magna era el templo más sagrado en su tiempo y fue construido por la dinastía griega de los Ptolemeos, que gobernó Egipto tras la muerte de Alejandro Magno.
Está localizado en el límite de la ciudad, "lo suficientemente lejos como para que los romanos que estaban en ese momento ya tomando control de Alejandría no pudiesen saber lo que estaba ocurriendo en sus adentros", indicó la arqueóloga.
Martínez estaba convencida de que, si su teoría era correcta, "en este templo que íbamos a excavar necesariamente teníamos que encontrar túneles y pasadizos y cámaras en el subsuelo".
Sin embargo, el doctor Hawass insistía en que su teoría era incorrecta ya que, según le dijo en aquel momento el funcionario, los pasadizos y túneles en los templos egipcios están construidos por fuera.
No obstante, la arqueóloga dominicana logró en 2005 que el Comité Permanente de 100 profesores universitarios de Egipto le diera dos meses para demostrar que sí habían túneles y pasadizos dentro del Taposiris Magna.
"Y casi a los dos meses de excavación, lo que es nada en términos arqueológicos, tuvimos la suerte de que encontramos la primera cámara subterránea", dijo Martínez a BBC Mundo.
De ahí en adelante su proyecto obtuvo el apoyo del gobierno ya que el descubrimiento revela que el lugar "es el primer templo egipcio que tiene ese tipo de estructura".
Lea también: "Sueño de una niña"
Importantes hallazgos
Martínez agregó que "en la actualidad tenemos más de 10 cámaras subterráneas, tenemos pasadizos a 35 metros de profundidad y un complejo completo de túneles que se entrelazan unos con otros y hacen el lugar sumamente interesante".
"Ya por los hallazgos logrados hemos podido cambiar preconceptos sobre la arquitectura de los templos egipcios lo que permite a los arqueólogos buscar y explorar en los templos ya conocidos", dijo con orgullo la científica dominicana.
Tras cerca de cuatro años de excavaciones, los descubrimientos de la expedición han ido en aumento, como la placa de fundación del templo -en 300 AC-, monedas con el rostro de reyes Ptolemeos como el de Cleopatra y de hasta Alejandro Magno, cuya tumba en Alejandría aún no se ha descubierto.
Pero el más importante de todos ha sido el hallazgo de un cementerio que para los arqueólogos "indica la presencia de una tumba real", afirmó Martínez.
La emoción que siente la dominicana por los resultados que ha logrado con su trabajo la delatan cuando habla sobre la satisfacción que sintió el día en que inició las excavaciones.
Pero confiesa que cuando encontraron la primera moneda "me sentí completamente conmovida y sobre todo porque el rostro que salía de esa moneda que tenía 2.000 años ahí bajo las arenas era el rostro de Cleopatra".
El Louvre devolverá piezas a Egipto
viernes, 9 de octubre de 2009 - 21:33 GMT
Francia anunció este viernes que devolverá a Egipto cinco piezas arqueológicas antiguas que habían sido robados y vendidos al museo parisino del Louvre hace tres décadas atrás.
Se trata de fragmentos de un antiguo mural funerario que pertenecía a una tumba de un faraón egipcio situada en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor.
“Tienen más de 3.000 años y se dice que representan al propietario de la tumba arrodillado ante los dioses, con las ofrendas que les ha traído”, explicó desde El Cairo el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
El ministerio francés de Cultura informó que su titular, Frédéric Mitterrand, decidió restituir las piezas tras un dictamen de la comisión científica de los museos de Francia, favorable a la desclasificación de las obras.
"El ministro ha decidido asimismo seguir este dictamen y firmar la orden que permitirá a estos fragmentos volver a su lugar de origen.
"No fue hasta noviembre de 2008, tras el redescubrimiento por arqueólogos de la tumba de donde parecen provenir esos fragmentos, cuando surgieron serias dudas sobre la legalidad de su salida del territorio egipcio", indicó el ministerio en un comunicado.
Disputa arqueológica
Egipto había acusado al prestigioso museo francés de haber comprado los artículos a sabiendas de que habían sido robados.
El doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, aseguraba que los cuatro fragmentos fueron cincelados de la tumba de Tetaki, faraón de la XVIII dinastía egipcia (1550-1290 a.C.), descubierta por Lord Carnarvon en 1908.
Sin embargo, los franceses insisten en que los artefactos fueron adquiridos de forma transparente, según explicó el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
Hawass había amenazado el miércoles con suspender su cooperación arqueológica con el Louvre mientras los fragmentos de los frescos no le fueran reintegrados, agregó nuestro corresponsal.
La disputa amenazaba con dificultar los trabajos que desarrollan arqueólogos del Louvre en sitios históricos egipcios.
Francia anunció este viernes que devolverá a Egipto cinco piezas arqueológicas antiguas que habían sido robados y vendidos al museo parisino del Louvre hace tres décadas atrás.
Se trata de fragmentos de un antiguo mural funerario que pertenecía a una tumba de un faraón egipcio situada en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor.
“Tienen más de 3.000 años y se dice que representan al propietario de la tumba arrodillado ante los dioses, con las ofrendas que les ha traído”, explicó desde El Cairo el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
El ministerio francés de Cultura informó que su titular, Frédéric Mitterrand, decidió restituir las piezas tras un dictamen de la comisión científica de los museos de Francia, favorable a la desclasificación de las obras.
"El ministro ha decidido asimismo seguir este dictamen y firmar la orden que permitirá a estos fragmentos volver a su lugar de origen.
"No fue hasta noviembre de 2008, tras el redescubrimiento por arqueólogos de la tumba de donde parecen provenir esos fragmentos, cuando surgieron serias dudas sobre la legalidad de su salida del territorio egipcio", indicó el ministerio en un comunicado.
Disputa arqueológica
Egipto había acusado al prestigioso museo francés de haber comprado los artículos a sabiendas de que habían sido robados.
El doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, aseguraba que los cuatro fragmentos fueron cincelados de la tumba de Tetaki, faraón de la XVIII dinastía egipcia (1550-1290 a.C.), descubierta por Lord Carnarvon en 1908.
Sin embargo, los franceses insisten en que los artefactos fueron adquiridos de forma transparente, según explicó el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
Hawass había amenazado el miércoles con suspender su cooperación arqueológica con el Louvre mientras los fragmentos de los frescos no le fueran reintegrados, agregó nuestro corresponsal.
La disputa amenazaba con dificultar los trabajos que desarrollan arqueólogos del Louvre en sitios históricos egipcios.
El Louvre devolverá piezas a Egipto
Francia anunció este viernes que devolverá a Egipto cinco piezas arqueológicas antiguas que habían sido robados y vendidos al museo parisino del Louvre hace tres décadas atrás.
Se trata de fragmentos de un antiguo mural funerario que pertenecía a una tumba de un faraón egipcio situada en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor.
“Tienen más de 3.000 años y se dice que representan al propietario de la tumba arrodillado ante los dioses, con las ofrendas que les ha traído”, explicó desde El Cairo el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
El ministerio francés de Cultura informó que su titular, Frédéric Mitterrand, decidió restituir las piezas tras un dictamen de la comisión científica de los museos de Francia, favorable a la desclasificación de las obras.
"El ministro ha decidido asimismo seguir este dictamen y firmar la orden que permitirá a estos fragmentos volver a su lugar de origen.
"No fue hasta noviembre de 2008, tras el redescubrimiento por arqueólogos de la tumba de donde parecen provenir esos fragmentos, cuando surgieron serias dudas sobre la legalidad de su salida del territorio egipcio", indicó el ministerio en un comunicado.
Disputa arqueológica
Egipto había acusado al prestigioso museo francés de haber comprado los artículos a sabiendas de que habían sido robados.
El doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, aseguraba que los cuatro fragmentos fueron cincelados de la tumba de Tetaki, faraón de la XVIII dinastía egipcia (1550-1290 a.C.), descubierta por Lord Carnarvon en 1908.
Sin embargo, los franceses insisten en que los artefactos fueron adquiridos de forma transparente, según explicó el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
Hawass había amenazado el miércoles con suspender su cooperación arqueológica con el Louvre mientras los fragmentos de los frescos no le fueran reintegrados, agregó nuestro corresponsal.
La disputa amenazaba con dificultar los trabajos que desarrollan arqueólogos del Louvre en sitios históricos egipcios.
Se trata de fragmentos de un antiguo mural funerario que pertenecía a una tumba de un faraón egipcio situada en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor.
“Tienen más de 3.000 años y se dice que representan al propietario de la tumba arrodillado ante los dioses, con las ofrendas que les ha traído”, explicó desde El Cairo el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
El ministerio francés de Cultura informó que su titular, Frédéric Mitterrand, decidió restituir las piezas tras un dictamen de la comisión científica de los museos de Francia, favorable a la desclasificación de las obras.
"El ministro ha decidido asimismo seguir este dictamen y firmar la orden que permitirá a estos fragmentos volver a su lugar de origen.
"No fue hasta noviembre de 2008, tras el redescubrimiento por arqueólogos de la tumba de donde parecen provenir esos fragmentos, cuando surgieron serias dudas sobre la legalidad de su salida del territorio egipcio", indicó el ministerio en un comunicado.
Disputa arqueológica
Egipto había acusado al prestigioso museo francés de haber comprado los artículos a sabiendas de que habían sido robados.
El doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, aseguraba que los cuatro fragmentos fueron cincelados de la tumba de Tetaki, faraón de la XVIII dinastía egipcia (1550-1290 a.C.), descubierta por Lord Carnarvon en 1908.
Sin embargo, los franceses insisten en que los artefactos fueron adquiridos de forma transparente, según explicó el corresponsal de la BBC, Christian Fraser.
Hawass había amenazado el miércoles con suspender su cooperación arqueológica con el Louvre mientras los fragmentos de los frescos no le fueran reintegrados, agregó nuestro corresponsal.
La disputa amenazaba con dificultar los trabajos que desarrollan arqueólogos del Louvre en sitios históricos egipcios.
Egipto pide la piedra Rosetta... prestada
miércoles, 9 de diciembre de 2009 - 06:32 GMT
El director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto dijo que retirará la demanda contra el Museo Británico para lograr la devolución definitiva de la Piedra de Rosetta si la institución inglesa la cede temporalmente.
La piedra de granito negro, que data del año 196 antes de Cristo, y que fue fundamental para descifrar los jeroglíficos de los antiguos egipcios, ha estado en el museo desde 1802.
El doctor Zahi Hawass dice que aunque él quisiera la pieza arqueológica se quedara por siempre en Egipto, se conformaría con que la piedra pudiera viajar temporalmente al país para ser exhibida durante la inauguración del Gran Museo de Giza, prevista para 2013.
Hawass agregó que ya ha hecho la solicitud por escrito a Londres.
Una portavoz del museo indicó que una petición oficial para la devolución permanente de la piedra no ha sido presentada por Egipto, pero que la posibilidad de un préstamo será estudiada "muy pronto" por los directivos de la entidad.
"Piratas"
Pero las cartas de Hawass no han sido destinadas sólo a la capital inglesa.
Otros museos han recibido solicitudes similares de préstamos pero según el funcionario egipcio la respuesta general "no ha sido buena" porque dudan acerca de si los objetos serán devueltos.
"No somos piratas del Caribe. Somos un país civilizado. Si yo firmo algo, cumpliré mi palabra", dijo Hawass al corresponsal de BBC, Nick Higham.
"Tenemos el derecho de exhibir nuestros monumentos", agregó.
No somos piratas del Caribe. Somos un país civilizado. Si yo firmo algo, cumpliré mi palabra (y devolveré los objetos). Tenemos el derecho de exhibir nuestros monumentos.
Doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antiguedades.
La piedra de Rosetta, descubierta en Egipto por soldados franceses en 1799 y entregada a los ingleses bajo los acuerdos del Tratado de Alejandría dos años más tarde, es uno de los más preciados objetos antiguos que el doctor Hawass ha pedido sea devuelto.
Lo que hace que la piedra sea tan relevante es que gracias a ella se pudieron descifrar los jeroglíficos egipcios.
La pieza contiene el mismo texto en jeroglíficos egipcios, en demótico -otro idioma del antiguo Egipto- y en griego antiguo. La presencia de este último lenguaje permitió a los estudiosos europeos conocer el significado de dichos símbolos.
Más reclamos
Entre los otros objetos solicitados por Hawass están cinco frescos antiguos que fueron robados de una tumba del Valle de los Reyes en la década de 1980 y actualmente son exhibidos en el Museo del Louvre de París.
También el busto de la reina Nefertiti, de 3.500 años de antiguedad, esposa del famoso faraón Akhenaten, que se exhibe en la actualidad en el recién reinaugurado Museo Neues, en Berlín, Alemania.
Otro busto de Anchhaf, constructor de la pirámide de Kefren, actualmente en el Museo de Arte de Boston; un pintura que representa un zodiaco que estaba en el templo de Dendera y ahora está en el Louvre; y la estatua de Ramesses II, en el museo de Turín.
Cientos de miles de objetos fueron robados y sacados de Egipto durante la época del gobierno colonial, y después por arqueólogos, aventureros y ladrones profesionales.
Según una disposición de las Naciones Unidas de 1970, los objetos son propiedad del país de origen y las piezas contrabandeadas deben ser devueltas.
El director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto dijo que retirará la demanda contra el Museo Británico para lograr la devolución definitiva de la Piedra de Rosetta si la institución inglesa la cede temporalmente.
La piedra de granito negro, que data del año 196 antes de Cristo, y que fue fundamental para descifrar los jeroglíficos de los antiguos egipcios, ha estado en el museo desde 1802.
El doctor Zahi Hawass dice que aunque él quisiera la pieza arqueológica se quedara por siempre en Egipto, se conformaría con que la piedra pudiera viajar temporalmente al país para ser exhibida durante la inauguración del Gran Museo de Giza, prevista para 2013.
Hawass agregó que ya ha hecho la solicitud por escrito a Londres.
Una portavoz del museo indicó que una petición oficial para la devolución permanente de la piedra no ha sido presentada por Egipto, pero que la posibilidad de un préstamo será estudiada "muy pronto" por los directivos de la entidad.
"Piratas"
Pero las cartas de Hawass no han sido destinadas sólo a la capital inglesa.
Otros museos han recibido solicitudes similares de préstamos pero según el funcionario egipcio la respuesta general "no ha sido buena" porque dudan acerca de si los objetos serán devueltos.
"No somos piratas del Caribe. Somos un país civilizado. Si yo firmo algo, cumpliré mi palabra", dijo Hawass al corresponsal de BBC, Nick Higham.
"Tenemos el derecho de exhibir nuestros monumentos", agregó.
No somos piratas del Caribe. Somos un país civilizado. Si yo firmo algo, cumpliré mi palabra (y devolveré los objetos). Tenemos el derecho de exhibir nuestros monumentos.
Doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antiguedades.
La piedra de Rosetta, descubierta en Egipto por soldados franceses en 1799 y entregada a los ingleses bajo los acuerdos del Tratado de Alejandría dos años más tarde, es uno de los más preciados objetos antiguos que el doctor Hawass ha pedido sea devuelto.
Lo que hace que la piedra sea tan relevante es que gracias a ella se pudieron descifrar los jeroglíficos egipcios.
La pieza contiene el mismo texto en jeroglíficos egipcios, en demótico -otro idioma del antiguo Egipto- y en griego antiguo. La presencia de este último lenguaje permitió a los estudiosos europeos conocer el significado de dichos símbolos.
Más reclamos
Entre los otros objetos solicitados por Hawass están cinco frescos antiguos que fueron robados de una tumba del Valle de los Reyes en la década de 1980 y actualmente son exhibidos en el Museo del Louvre de París.
También el busto de la reina Nefertiti, de 3.500 años de antiguedad, esposa del famoso faraón Akhenaten, que se exhibe en la actualidad en el recién reinaugurado Museo Neues, en Berlín, Alemania.
Otro busto de Anchhaf, constructor de la pirámide de Kefren, actualmente en el Museo de Arte de Boston; un pintura que representa un zodiaco que estaba en el templo de Dendera y ahora está en el Louvre; y la estatua de Ramesses II, en el museo de Turín.
Cientos de miles de objetos fueron robados y sacados de Egipto durante la época del gobierno colonial, y después por arqueólogos, aventureros y ladrones profesionales.
Según una disposición de las Naciones Unidas de 1970, los objetos son propiedad del país de origen y las piezas contrabandeadas deben ser devueltas.
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